Receta de requesón casero

Uno de los recuerdos de infancia que tengo más grabados a fuego es ver a mi madre haciendo su receta de requesón casero. La miraba embobada viendo cómo se manejaba entre los fogones. Nunca perdía ojo a la leche que ponía a hervir. A medida que se calentaba la leche, la casa se inundaba de un maravilloso olor a ¿hogar? Si no es a hogar, a algo muy parecido. Es como cuando hacemos arroz con leche, esa mezcla de canela y limón, nos impregna de maravillosos olores y dulces momentos.

Una vez que hervía la leche y justo antes de que pusiera perdida toda la cocina echaba en el cazo vinagre o limón y casi por arte de magia, o eso me parecía a mí, la leche se paraba y dejaba de subir. Cierto es que al tiempo que echaba el limón o el vinagre para cortarla de golpe, apagaba el fuego. Aquella mezcla era como leche rota.

Luego, y sigo en la cocina con mi madre, recuerdo que ponía un trapo de lino blanco sobre un colador y formaba una bola preciosa y deliciosa de requesón. ¡Ay! lo que daría yo por trasladarme, aunque sólo fuera un ratito, a aquél rincón.  Pues jamás lo había preparado hasta este verano. Por algo motivo, se me ocurrió. Al recordar todas esas tardes de infancia me puse manos a la obra y creo que desde entonces ya voy por mi décimo requesón.

He probado distintas leches. Pero ¡claro! están más ricas a medida que tengan más grasa, pero eso mismo es lo que no busco yo. Intentaba encontrar un desayuno más saludable que la mantequilla (cuando la tomo) y esta ha sido una de mis opciones. Hacer los desayunos más saludables, al igual que el resto de recetas se está volviendo un objetivo para compartir con todos vosotros. Luego que cada uno encuentre la opción que más se ajuste a su necesidad o a su gusto. La idea os la dejo. Yo llevo desde que se acabaron los tomates del verano, desayunando muchos días pan casero con requesón. Y os aseguro que os encantará tanto su versión dulce como salada. Con fruta de temporada, miel o algo de pavo cocido o incluso salmón

Ingredientes:

  • 1 litro de leche. (Entera y fresca es como sale mejor, pero podéis ir probando cual es vuestra mejor opción. )
  • 150 ml. de nata líquida ( Esto lógicamente es opcional. Al usarla os aseguráis una mejor textura y sabor, pero con un aporte energético mayor.  )
  • 40 ml. de vinagre de manzana ( aunque también podéis usar limón)

Modo de prepararlo:

  1. Poner a hervir la leche en un cazo
  2. Cuando rompa a hervir, apagáis el fuego y echáis el vinagre o el zumo de limón. . Removéis con una cuchara de madera un poco.
  3. Tapáis de y dejáis que se enfríe.
  4. Una vez frío lo coláis con un colador de malla bien fina o con un paño de lino o algodón.
  5. Dejáis que escurra bien y ya tenéis vuestro requesón casero. Lo ideal que lo metáis en un tarro de cristal y lo dejéis en la nevera.

 

Nota: Tiene buen aporte nutricional y más bajo contenido en grasa que las mantequillas. Así que es una buena opción para los desayunos y meriendas.  Es súper fácil como veis, así que os aconsejo que lo hagáis en casa y si os apetece me lo contéis.

¡¡Hasta pronto!!

 

 

 

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