La lombarda, bella, versátil y deliciosa

Si amigos, la lombarda es una de esas verduras que te enamoran por su belleza. Casi la coronaría como la reina de las Brásicas que como sabéis es la familia de los brócolis, coliflores y coles. No tenía costumbre de consumir lombarda. No era una verdura que haya comido de pequeña en casa y su aspecto me daba como miedo al no saber manipularla. No os pasa que si no tenéis costumbre de cocinar algún alimento lo ignoráis y sin embargo con otros os sentís muy cómodos a la hora de prepararlos? Pues a mi me pasa. Y con la lombarda me pasaba. En Madrid se consume mucho, pero por el sur no es tan común la lombarda. Bueno ya si, afortunadamente ya podemos encontrar variedades de verduras que antes ni imaginabas.

Fue un día al pasear por un vivero cuando vi un plantón de una preciosa lombarda. La sembramos en el huerto y esperamos a que creciera. SI os soy sincera no tenía claro cómo iba a prepararla. Pero el calor empezó a apretar e hizo que el pocas semanas estuviera lista la lombarda. Quiero compartir con todos vosotros mi encuentro con esta bella encantada.

Publiqué la foto de arriba y decía: ” ¿No os dan ganas de abrazarla?”  y es que cuando cultivas tus propias verduras, se convierten casi en miembros de la familia y de la casa.

Su cultivo:

La lombarda, bella, versátil y deliciosa3-2

La lombarda, como cualquier otra brásica es un cultivo de invierno hasta primavera y casi llega a los 90 días de producción hasta que podemos cosecharla. Según el año le pueden atacar distintas plagas, pero las de orugas son las más persistentes quizás por que saben que son tremendamente sanas. Taladran sus hojas y debilitan a la planta . Hasta que llegan al tronco que lo taladran y es entonces cuando no hay lombarda que se salve.

Pero son duras y fuertes, la forma acogollada y prieta de sus hojas las protegen de las amenazas externas y ahí se mantiene encerrada en su bella coraza.

El colorido es impresionante como podéis observar vosotros mismos. Pasa de tonos azules, violáceos  a verdes y morados. Por eso creo que la vamos a coronar como la reina lombarda. 🙂

En la cocina:

Si la lombarda se disfruta en la cocina, pero no os podéis imagiar lo que se disfruta en casa. Al cocinar con ella, al fotografiarla. Realmente me he quedado embobada. Por fin decidí empezar con una ligera ensalada. En juliana, muy finita y alegremente aliñada. En cremas es una pasada y decorativa e la mesa también. Salteadas rápidamente en el wok para acompañar pun pescado o un plato de pasta. Encurtidas o fermentadas ahora que está tan de moda el kimchi , que no es más que una col china aderezada con picante, hierbas aromáticas y fermentada.

Adoro su textura crujiente y sabrosa. Sin duda me he enamorado de la lombarda.

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