Es cierto que  está haciendo un calor realmente insoportable, no se si como en agosto, lo cierto es que nos ha cogido de sopetón. Sólo a primera hora y a última se puede trabajar , así que hemos decidido tomarnos un respiro y volver a conectar con el mar, o más bien con el río que acaba  y nos baña, el Río Guadalquivir. Aunque vivir en Sanlúcar te obliga a estar siempre conectado con él, pero cuando retomas el contacto más directo, y le robas un día ( o una mañana en realidad) a tu actividad habitual , parece que se disfruta mucho más.

 
Días robados junto al Guadalquivir
 

Todavía no hemos arrancado la temporada de pesca, pero si estamos poniendo a punto el barco tras el invierno. Pronto volveremos a surcar las aguas del Guadalquivir que tantas alegrías nos da. Doradas, corvinas, robalos o lubinas… y todo lo que se pueda encontrar. Y si no se pesca, pues comeremos menos, pero disfrutaremos igual, o casi…  😉

 

Pin It on Pinterest

Share This